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El Cuaderno de Juego · Junio — Vinos de sed y futuro

Semana 39

Baja extracción

Vendimiar antes y trabajar la uva con suavidad para que el vino no salga cocido ni pesado en un clima cada vez más caliente. Gredos y Manchuela frente al Swartland sudafricano.

Copa de vino tinto de color rubí pálido y translúcido a contraluz, con unas hierbas silvestres y un racimo de uva roja de raspón verde sobre una mesa de piedra clara

Los tintos «de masticar» de hace veinte años —opacos, de 15 grados, con la barrica por delante— están de retirada. En parte porque cambió el gusto, y en parte porque el clima obliga: con veranos más calientes, si no haces nada, la uva llega sobremadura y el vino sale con el alcohol disparado y la fruta en compota. La respuesta se llama baja extracción: sacarle menos a la uva, a propósito.

No es hacer vino flojo. Es hacer vino que no cansa: transparente, fresco y con acidez para pedir la segunda copa.

Infografía del tema: «menos es más», la nueva ola de tintos ligeros. Baja extracción frente al cambio climático: ante el aumento de temperaturas que sube el alcohol y baja la acidez, se pasa de vinos pesados y tánicos a tintos fluidos mediante infusión y manejos en el viñedo. En la viña: vendimia temprana para preservar la acidez natural, y uso del raspón (el tallo) para aportar frescura vegetal y estructura vertical. En bodega: infusión —maceración suave, «té del vino»— en vez de extracción excesiva, y menos barrica nueva para que los tostados no tapen la uva. El mapa: Manchuela y Gredos en España, y Swartland en Sudáfrica, lideran los tintos ligeros en climas cálidos. Comparativa: el estilo clásico de alta extracción da taninos potentes y secantes, acidez media-baja y fruta negra o compota; el moderno de baja extracción da taninos suaves y sedosos, acidez alta y vibrante y fruta roja crujiente.

Teoría al grano: sacar menos a propósito

En la viña: vendimiar antes y dar sombra

  • Vendimia temprana. Recoger unos días antes, con menos azúcar y más acidez, para quedarte con la fruta roja crujiente y un grado moderado. El límite: si te pasas de pronto, la pepita y el raspón aún están verdes y amargan.
  • La copa de hojas como parasol. Antes se deshojaba a tope para que el sol diera de lleno. Ahora, lo contrario: dejar hoja que dé sombra al racimo y evitar las quemaduras —la piel de la baya puede llegar a 50 °C y ahí se destruyen los aromas frescos y el color—.
  • Y lo de siempre en clima cálido: por encima de 36-38 °C la vid cierra los estomas y para de madurar. Gestionar el agua y el vigor, cultivar en altura y en secano, y tirar de viña vieja.

En bodega: infusión, no extracción

  • Infusión en vez de extracción. Nada de remontados agresivos ni bazuqueos a destajo. Se deja el sombrero reposando, como una bolsita de té: se saca el color y el tanino fino de la piel sin machacar las pepitas, que solo dan tanino áspero y secante.
  • El raspón, si está agostado. El tallo del racimo aporta frescura, un fondo vegetal-balsámico y una «garra» elegante que estira el vino. Pero solo sirve si ha agostado —si está marrón y leñoso—; verde, amarga.
  • Menos madera. Barrica vieja, foudre, hormigón o tinaja: que el roble sea el soporte y no el protagonista.

El mapa: Gredos, Manchuela y Swartland

Tres sitios donde el suelo pobre y la altitud imponen finura.

Sierra de Gredos. Garnacha vieja sobre arena de granito, a 800-1.200 m. Color rubí pálido que engaña: son vinos minerales, fluidos, florales y con una vibración casi eléctrica.

Manchuela. La bobal, una uva que se usaba para dar color a granel, reinterpretada: vendimia temprana, poca extracción, sobre caliza de altura. Sale fresca, ácida y ligera.

Swartland (Sudáfrica). Clima cálido, pero viña vieja de secano en vaso sobre granito y esquisto, y mínima intervención. La cinsault, pálida y bebible, es su bandera. La prueba de que la finura no es cuestión de latitud.

Clásico (alta extracción)Moderno (baja extracción)
CapaAlta, opacoMedia-baja, transparente
TaninoPotente, secanteSuave, fundido
AcidezMedia-bajaAlta, vibrante
FrutaNegra, compotaRoja, crujiente

El reto: leer un tinto ligero moderno

La cata

  • Fase visual: transparencia. Rojo brillante, capa media-baja. Si ves el fondo de la copa a través del vino, vas bien.
  • Fase olfativa: fruta roja crujiente —cereza ácida, frambuesa, granada—, flores y un fondo vegetal fresco de monte y tallo. Nada de mermelada ni de vainilla.
  • Fase gustativa: cuerpo ligero, acidez que hace salivar, y el tanino presente pero fundido, de textura sedosa.

El juego «Le Nez du Vin»

  1. Fruta roja crujiente: cereza ácida, frambuesa, grosella. La señal de una vendimia en el punto justo.
  2. Vegetal fresco / balsámico: tallo, monte bajo, laurel. Lo que aporta el raspón agostado.

El servicio

Fresco: 14-16 °C, incluso 13. A esa temperatura la fruta vibra y el alcohol no molesta; servido templado, un tinto ligero se deshace.

Cierre

Con esto tienes las diez familias del curso: del cuchillo atlántico al abrazo mediterráneo, del velo de flor a la fruta a cara descubierta. La semana que viene, la última: la cata de clausura, donde eliges tus dos estilos favoritos de todo el año y cerramos el cuaderno.