← Volver al temario

El Cuaderno de Juego · Junio — Vinos de sed y futuro

Semana 38

Claretes y co-fermentación

Fermentar uva tinta y blanca juntas en el mismo depósito: más color y cuerpo que un rosado, con acidez y flores de la blanca. Cigales y Arlanza frente al Tavel del Ródano.

Depósito abierto en una bodega castellana con racimos de uva tinta y blanca mezclados fermentando juntos y el mosto de color cereza rosado

Antes de que cada variedad tuviera su parcela y su depósito, la viña era una mezcla: tempranillo, garnacha y albillo plantados revueltos, vendimiados a la vez y fermentados juntos. De ahí sale el clarete, el vino diario del pueblo en media Castilla: ni tinto ni rosado, algo en medio, con color de cereza y un punto de estructura.

Co-fermentar no es mezclar dos vinos ya hechos. Es meter la uva tinta y la blanca en el mismo depósito y que fermenten a la vez, con los hollejos dentro.

Infografía del tema: co-fermentación y claretes, el alma del viñedo mezclado. El ADN del clarete: tintas más blancas fermentando en contacto con los hollejos. Origen técnico: técnica de mezcla ancestral en el campo. Sinergia enológica: las blancas aportan acidez punzante y la co-fermentación estabiliza el color y suaviza los taninos. Tradición campesina: refleja los viñedos antiguos mezclados donde todas las variedades se vendimiaban a la vez. El mapa, estructura frente a alma: España (Arlanza y Cigales) defiende la estructura del clarete y la tradición; Tavel (Francia) representa el rosado con alma de tinto. Guía rápida: el clarete se hace con tintas más blancas con hollejos y da estructura, frescura y fruta mixta; el rosado, solo con uvas tintas sangradas o prensadas, da ligereza, tonos pálidos y flores. Juego Le Nez du Vin: busca la cereza fresca de la tinta y las flores blancas de la blanca en un mismo trago.

Teoría al grano: por qué fermentar tintas y blancas juntas

Lo que aporta cada una

La tinta pone el color y la estructura: en la hipodermis de su piel están los antocianos y los taninos. La blanca pone la acidez —el ácido tartárico de la pulpa— y los aromas altos: flor blanca, manzana, hierba fresca. Juntas dan un vino en el «punto intermedio», más serio que un rosado y más ligero que un tinto.

La copigmentación

Al fermentar mezcladas pasa algo químico útil: los pigmentos de la tinta se enganchan con compuestos de la blanca y forman un color más estable (copigmentación), y la presencia de la blanca suaviza la extracción de tanino. Por eso un clarete bien hecho no destiñe ni raspa. Ojo: co-fermentar no es lo mismo que mezclar vinos terminados (eso es un coupage), ni que plantar variedades juntas y ya está.

El vino de pueblo

Esto no nació en un laboratorio. Nació de la viña mezclada: campos con muchas castas revueltas, donde el viticultor se llevaba lo que daba la parcela sin separar colores. El clarete era el vino de la casa, el que se bebía a diario y sin ceremonia.

El mapa: Cigales, Arlanza y Tavel

Tres sitios que defienden el rosado «con cuerpo» frente al pálido de moda.

Cigales (Valladolid). La denominación del clarete por excelencia: tempranillo y garnacha con un chorro de albillo o verdejo, co-fermentados. El vino histórico de la ribera del Pisuerga.

Arlanza y la Ribera del Duero (Burgos). La tradición del «dorado» y el clarete alrededor de Aranda y Roa, con albillo mayor —la uva blanca del Duero— en la mezcla. La misma que ahora sale también como blanco de Ribera.

Tavel (Ródano sur). La única denominación de Francia que solo hace rosado, y encima uno oscuro, estructurado y de guarda: garnacha con una maceración de un par de días en piel. No es co-fermentado, pero es el primo francés del clarete: rosado con alma de tinto.

ClareteRosado moderno (Provenza)
MétodoTintas + blancas con hollejosSolo tintas, prensado o sangrado (saignée) corto
ColorCereza, grosella«Piel de cebolla», muy pálido
BocaCuerpo, algo de tanino, fruta mixtaLigero, sin tanino, floral

El reto: clarete contra rosado de Provenza

Sirve los dos en paralelo.

La cata

  • Fase visual: el clarete, cereza o frambuesa, con capa. El rosado de Provenza, casi transparente, rosa salmón muy claro.
  • Fase olfativa: el clarete mezcla cereza fresca (la tinta) con flor blanca y manzana (la blanca). El rosado, cítrico, fresón y flor, más lineal.
  • Fase gustativa: el clarete tiene agarre, un punto tánico y más peso. El rosado entra y se va, ligero y refrescante.

El juego «Le Nez du Vin»

  1. Cereza fresca: la fruta roja ácida que pone la tinta.
  2. Flores blancas: azahar, flor de manzano. Lo que inyecta la blanca co-fermentada.

El servicio

El clarete, 10-12 °C: más frío de la cuenta, sus taninos se vuelven secantes. El rosado pálido de Provenza sí aguanta más frío, 8-10 °C. La regla: cuanto más tinto es un rosado, menos hielo pide.

Cierre

El clarete recupera una forma de hacer vino que el mercado casi borró. La semana que viene, la respuesta de las bodegas al calor que llega: vendimiar antes y extraer menos para que el vino no se pase de maduro —la baja extracción—.