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El Cuaderno de Juego · Octubre — El detective de suelos

Semana 7

La caliza: tensión y textura de tiza

Suelo calcáreo, pH bajo en la uva y esa sensación de nervio y tiza en la boca. Rioja Alavesa y la Ribera del Duero; el espejo de Chablis.

Viñedo en una ladera de caliza blanca y pedregosa, con la roca madre aflorando entre las cepas y una sierra caliza al fondo

Hay vinos que atraviesan la lengua como una corriente, rectos, afilados. Casi siempre hay caliza debajo. Seguimos con los suelos: hoy toca el que pone el nervio.

La caliza no se saborea: se nota como una flecha que va recta al centro de la lengua.

Infografía del tema: el duelo caliza frente a arcilla. De la caliza —pH bajo y acidez vibrante, estructura para la eternidad, suelos claros que reflejan el sol— con Rioja Alavesa, Chablis y Jerez. De la arcilla —reservorio hídrico y frescor radicular, carnosidad y potencia— con Ribera del Duero y Pomerol. Abajo, el reto de cata de suelos y el juego Le Nez du Vin: tiza y piedra mojada frente a fruta muy madura.

Teoría al grano

La lucha vertical

La roca madre caliza es dura: frena el crecimiento de la raíz y la obliga a pelear hacia abajo, grieta a grieta. Esa lucha se traduce en tensión en el mosto. El término técnico es caliza activa —la fracción que la planta nota de verdad—: a más caliza activa, más finura y más nervio.

pH bajo, acidez viva

En un suelo con exceso de potasio, el potasio neutraliza los ácidos y sube el pH: el vino se vuelve plano. La caliza hace lo contrario: mantiene el pH bajo y la acidez vibrante. De ahí esos blancos y tintos afilados, minerales, que cortan el paladar.

La textura de tiza

Además del nervio, la caliza deja una sensación seca y polvorienta en las encías, como haber mordido un trozo de tiza. No es un sabor, es un tacto. Es lo que hay que buscar al catar un vino de suelo calcáreo.

El mapa

  • Rioja Alavesa. Laderas de caliza sobre las que el tempranillo sale más fino y tenso que en el resto de Rioja.
  • Ribera del Duero (pueblos altos). Vetas de caliza entre la arcilla que aportan el contrapunto vertical a unos vinos por lo demás musculosos.
  • El espejo: Chablis. Chardonnay sobre caliza del Kimmeridgiense, llena de fósiles de ostra: el blanco tenso y de tiza por antonomasia.

La arcilla —el polo opuesto, volumen en vez de nervio— es el tema de la semana que viene, y las dos se enfrentan en la cata del módulo.

El reto

Sirve un Rioja Alavesa de pueblo alto y fíjate solo en cómo se mueve el líquido: ¿una flecha recta al centro de la lengua, o un peso que se expande hacia las mejillas? La caliza es lo primero. Con el kit Le Nez du Vin, busca la tiza y la piedra mojada y asócialas con la roca.

Cierre

El suelo no da sabor de forma literal —el vino no «sabe a piedra»—: da textura y tensión. La caliza es la que pone el nervio, la línea recta que sostiene el vino de punta a punta.