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El Cuaderno de Juego · Febrero — El Ebro: Rioja y el imperio de la garnacha

Por qué la garnacha está en todas partes

Las clasificaciones históricas de Rioja y la misma garnacha bajo el viento, la altitud y la brisa del mar.

La garnacha es, probablemente, la uva tinta más plantada del planeta, y no es casualidad: combina dos rasgos agronómicos que pocas variedades reúnen a la vez —mucho vigor y mucha resistencia a la sequía—.

Ese vigor significa que, dejada a su aire, la garnacha fabrica muchísima hoja y sombra —tanta que hay que podarla y deshojarla activamente para que el racimo reciba luz—. Y esa resistencia a la sequía no viene solo de tener raíz profunda: la garnacha cierra sus estomas con mucha precisión en cuanto detecta falta de agua, lo justo para no reventar sus propios conductos internos por la tensión de un agua que ya no llega, pero sin llegar a tirar las hojas antes de tiempo. Es un equilibrio fino que pocas uvas consiguen tan bien: se protege sin rendirse.

El resultado de todo eso es que, desde el envero hasta la vendimia, la garnacha sigue fotosintetizando a buen ritmo y acumula azúcar muy deprisa —de ahí que casi siempre dé vinos de grado alto—. Pero «deprisa» depende por completo del lugar: en un clima fresco acumula azúcar con calma, conserva su acidez y llega a 12,5-13,5 % de alcohol con fruta roja viva; en un clima cálido y seco, la misma uva dispara el azúcar y quema el ácido málico mucho antes, dando vinos de más de 15 %, con fruta confitada y menos frescor. Es la misma planta y la misma genética — lo único que cambia es el calor y el agua que recibe.

Por eso la garnacha se cultiva en dos formatos casi opuestos: en vaso, sin espaldera, para que su propio follaje haga sombra al racimo en sitios calurosos; o en espaldera, abierta a la luz, donde el clima ya es lo bastante fresco como para no necesitar esa protección.

Con esta doble cara en la cabeza —vigorosa pero disciplinable, resistente pero sensible al calor extremo—, cada semana de este módulo te lleva a un sitio distinto donde la garnacha ha tenido que tomar una decisión distinta.